QUÍMICA EN CONTRIBUCIÓN AL COVID – 19

Mikaela Acosta

El COVID-19 se convirtió en una amenaza mundial, en un enemigo letal para cada persona en el mundo, se puede decir que la ciencia sería nuestra amiga, pero tampoco negar que puede ser nuestra enemiga, quizá podría haberse detenido la pandemia desde un inicio y la ciencia no pudo hacer mucho, o quizá la naturaleza sea mucho más fuerte que cualquier vacuna o cura científica que hasta el día de hoy no ha llegado a los domicilios de los afectados en todo el mundo, y lo más probable es que primero llegue a las potencias mundiales antes que los países más vulnerables, pero a esta altura del caos en el mundo es muy inestable descubrir la verdad ante el origen del coronavirus. Esta neumonía de causa desconocida denominada SARS-COV-2 podríamos describirla a través de los síntomas, formas de transmisión, tratamiento y avances químicos.

 

El coronavirus a lo largo de la emergencia sanitaria se ha podido manifestar a través de varios síntomas que van desde un sencillo resfriado a otros más graves, los que se han podido detectar con facilidad es la fiebre, tos seca, astenia, expectoración, disnea, dolor de garganta, cefalea, etc. El sistema inmune de muchas víctimas de este virus ha sido muy débil que ha causado daños en los pulmones, como insuficiencia respiratoria aguda en donde se ha visto como la principal causa de muerte del COVID- 19.

 

En efecto, se dice que el virus fue de origen animal (murciélago), pero no existen conclusiones marcadas ya por la ciencia, ya que, en Wuhan hay un mercado de animales que tampoco se sabe el origen de los mismos y que variedad de virus puedan contener, así que la transmisión de animales a humanos puede ser real, pero, también se ha lanzado datos de transmisión de humanos a animales muy cercanos a nosotros, a mi parecer puede ser poco probable porque el sistema inmune de los animales es más fuerte al de nosotros y se pueden adaptar más fácil el medio.

 

Por consiguiente, la transmisión entre humanos es la más potente a través de secreciones respiratorias de las personas infectadas a las personas no infectadas, puede producirse el contagio mediante boca, nariz y ojos, este tipo de transmisión nos ha llevado al aislamiento social de todos los ciudadanos, los abrazos y muestras de afecto se han vuelto un arma, y nos ha llevado a todos a guardarnos en nuestros hogares y adaptar a nuestras actividades a la tecnología.

 

Por otro lado, la ciencia aún no ha encontrado el tratamiento, vacuna o medicamento que garantice la prevención o cura total de este virus, en varios países han hecho miles de intentos por encontrarlo, ya hay indicios de que pronto llegará los ensayos clínicos realizados a todos los países, he iremos viendo su efectividad; recientemente la AEMPS ha empezado a distribuir de forma controlada hidroxicloroquina y cloroquina fosfato (SCHWARZ, 2020)  sin embargo no hay ensayos ya certificados que tengan el 100% de un tratamiento certero, también se ha escuchado del Dióxido de cloro,  siendo un gas tóxico, usado para la limpieza; para que el agua sea potable, se utiliza Cl2, lo que se dice que nos ayudará a mejorar del virus es el O2, por pero se ha comprobado que la única manera que llegue O2 a nuestro cuerpo es por el torrente sanguíneo, y que es similar tomarse sal (NaCl) con agua potable (H20) que va a dar el mismo efecto del Oxígeno en el Dióxido de cloro mencionado, claro que también es una tesis aún por comprobar.  ( (Araujo, 2020)

 

La industria química es un soporte importante para la medicina, y por su puesto ayudado a disminuir las muertes por causa de varias enfermedades que se han encontrado a lo largo del tiempo, dando gran porcentaje de relevancia a las vacunas por ser un método que activa el sistema inmune; por otro lado también ayuda en el área sanitaria con productos antisépticos y desinfectantes que ayudan a mantener la limpieza adecuada en los hospitales, y por ultimo también nos ayuda en nuestros hogares gracias a el jabón, detergentes y desinfectantes, y como no ahora el gel anti-bacterial, que nos ha ayudado a combatir el COVID-19, y cuidar de nuestra salud para que no llegue a más ciudadanos que puedan ser víctimas de este virus mortal.

 

Finalmente, es propicio decir que el COVID-19 nos ha invadido de miedo a muchos, la mortalidad que puede causar,  y la incertidumbre de si somos las próximas víctimas de este virus; hemos visto que los síntomas son muy variables según cada sistema inmunológico de cada persona, siendo algunos asintomáticos en donde puede ser aún más peligroso; también que contraer el virus es muy fácil y depende del cuidado sanitario, y las medidas de bioseguridad  para evitar la transmisión sea entre animales y humanos o simplemente entre humanos; y como no decir que la industria química es una de las más importantes para el descubrimiento de la vacuna o la medicina ideal, con los ensayos químicos que se han venido realizando para que todo lo que parece una pesadilla se acabe lo más pronto posible; lo único que nos queda por hacer es esperar y obedecer lar normas establecidas y evitar el riesgo que nosotros mismos podemos traer a nuestros hogares.

 

Bibliografía

Araujo, P. (30 de 06 de 2020). Docente de ingenieria Química. Obtenido de Universidad Central del Ecuador: https://www.facebook.com/watch/?v=978222282615560

SCHWARZ, Z. &. (08 de 04 de 2020). ¿QUÉ SABEMOS DEL CORONAVIRUS Y CÓMO CONTRIBUYE LA QUÍMICA A LA LUCHA CONTRA LA COVID-19? Obtenido de https://www.zschimmer-schwarz.es/noticias/que-sabemos-del-coronavirus-y-como-contribuye-la-quimica-a-la-lucha-contra-la-covid-19/

 

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